miércoles, 11 de enero de 2012

NOMBRE, ADJETIVO Y VERBO

Jaime, despúes de un día malo , cogió una piedra mientras estaba deprimido y sin darse cuenta se le cayó. Se fue a casa y en la comida observó como el pelo de su madre brillaba mientras comía. Como la ventana estaba abierta entró una mariposa muy alegre que parecía soñar mientras volaba.
Jaime se quedó alucinado dejando sus garbanzos, su madre se enfadó y le dijo:
-Siempre igual guapo, no terminas nunca el primero, nunca me sorprendes.
En ese momento, a la madre de Jaime se le deslizó la cadena grande que llevaba y Jaime se echó a reir. La madre de Jaime se enfadó y dió un golpe en la mesa. Jaime amablemente le pidió perdón y de un salto salió de la cocina.
Jaime se tropezó con una silla y se llevó un golpe tormentoso del cual salió volando a su cuarto.
De camino al cuarto, Jaime se tropezó con su gato que alegremente bebía y comía de una forma mágica como si lo leyera en un libro de ¿cómo ser un humano?.
Miró Jaime el reloj y feliz se asomó por la ventana que pasaría la chica a la que ama y que tiene un pez muy curioso que en vez de nadar, corre.
Jaime sólo podía soñar con aquella niña que veía desde su ventana pasar como una serpiente y saltando con alegría por las tardes.

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